jueves, octubre 2

Zurcir y cercernar.....

Tercer y ultimo cuento del trio de tres que originalmente formaban Ficcionando(que estaban en Escriterias y ahora reacomodo)..., yo le llamo cuento en postal, porque solo narra descriptivamente una imagen, una vision, dentro de la situacion; como si describiera una postal.

Zurcir y cernerar.


Y sentado, ante su obra maestra, el anciano asesino, con la tranquilidad que acompaña al sepulturero, zurcía con paciencia y templanza sobre la piel macerada y marmórea de sus eternas victimas. Se trataba de un esquicito zurcido sobre la piel grisácea, entre los tendones y los miembros temblorosos y en algunos cercenados, que serpenteaba los cuerpos para unirlos en una colección infinita, como nunca lo logró antes. La hilaza negra y sebosa entraba y salía de un cuerpo a otro en su interminable y horrendo camino; se anudaba alrededor del tendón de Aquiles de una víctima y salía para después entrar y hacer lo mismo, tomar con cintura alrededor de la yugular del cuello largo de otra víctima. En otros cuerpos recorría la extensa dermis de un costado, en el abdomen, en la espalda, las plantas, el rostro, los senos de una mujer, la lengua de otro y así trescientos cuerpos unidos como si fueran collar de trofeos de cazador, condenados a la inmovilidad, bajo el calor sofocante del sótano, la guarida olvidada de un olvidado asesino de glorias pasadas, respirando los vapores lacrimosos y tóxicos que ellos mismos destilaban y de los cuerpos podridos que sucumbieron antes de ver terminada la gran obra El mínimo movimiento de alguno de ellos, significaba jalar de la hilaza interminable que los unía, provocando así el terror, el dolor extremadamente insoportable del sufrimiento carnal y tal vez alguno más profundo, la magnificencia de la gran obra, que como reacción en cadena, tomándose todo el tiempo necesario para disfrutarla, provocaría la estampida de la muerte domino.
enero 10 08

1 ficciones:

Mortajazario dijo...

Me preguntaste alguna vez sobre un hilo? (o fue mi imaginación). Creo que el hilo que nos une (a todos) es tan profundo como la locura de algún dios maniaco con el habito de usar la carne como tela para sus más grandes obras; quiza fue mi hermana, quiza fue mi amante y en esta vida en la que ya sabemos algún secreto del amor decidimos mantenermos lejos o quiza (un hilo y una aguja...)

(Dice que tambien fue mandarina?)
Me encantaría, hace mucho que nadie me hace una invitación de ese tipo y debo decir que han sido las mejores experiencias. Sería un honor ¡Bienvenida también!